miércoles, 4 de diciembre de 2013

El Perro y El Pez en: Mani.

Por Deyanira Martín y Maíra vasconcelos.

Ese día el agua del mar no tenía fuerzas ni colores más tenaces que los del pez. El pez perforo el agua y era el más bello que las propias flores acuáticas que bailaban allí. Porque el pez tenía una misión de hermanos: ir a la casa de Mani, encontrarlo pues mucho lo extrañaba. Y cuando un pez tiene ganas de verdad, y tiene un hermano que lo quiere de verdad, todas esas verdades juntas son tan potentes que hacen que sea el ser nadador que mas brillara bajo el agua, en aquel día.
Era un día de visita entre familiares y las aguas se movían aun mas por saber que unirían a dos peces hermanos. También el agua rodaba y patinaba mas fuerte por haber sentido una nueva presencia. El pez, hermano de Mani, llevo de compañía a su amigo, el perro Pipe. El hermano de Mani pasó por la casa de Pipe, ellos hablaron algunas pavaditas, comieron, y el pez se lo llevo a pasear.
Y un perro en el agua es algo importante, ocupa mucho espacio. pipe va para un lado y para el otro, y frenéticas son sus patas. Y en el agua fueron todos, respirando, respirando...Todos estaban yendo a visitar a Mani. Muy animados se sintieron, y se divertían al ver una casa flotando, arriba de todo. ¡La casa de Mani es una casa voladora!

En la casa, junto con Mani, estaba la perra Lola, su amiga, que también se unió a la reunión. Y cuando estaban allí todos juntos en la casa de Mani, apareció una pizza. No se sabía quien la trajo, hasta que apareció aquel conocido por todos: el ratón. El ratón paso rápidamente, mientras todos lo miraban, y se llevo la cesta de manzanas, cargando las once manzanas todas en una sola mano. Era de su derecho, pensó y dijo mientras caminaba: si fui yo quien les dejo la pizza para compartir. Y luego el ratón entro a su pequeña casa.
Pasadas las buenas horas compartidas en la casa de Mani, los dos peces, Mani y su hermano, salieron a pasear por el agua. Había muchos rayos de luces del sol que pasaban por el agua y les hacían sonreír. Y juntos, riéndose de la vida tranquila en el agua, ya no se extrañaban más. Llegaron tan hondo en el agua que juntos volaron, fueron hasta las nubes. y pisaban arriba de las nubes los cuatro: los peces y los perros.
La historia continuara, porque el pez Mani y su hermano, y los amigos perros volverán a verse para compartir tan buena amistad. Sea en el agua del mar, o sea en las nubes. y continuara, continuara...Ups! Mentira, vino a decirnos la nube.-Porque acá en las nubes, cuando ustedes ingresan a nuestros blancos algodones, eso es una señal de que tienen que bajar a sus mundos de tierra o de agua, pues aquí todo es un gran sueño.

martes, 3 de diciembre de 2013

Las Aventuras de Lol, Lel, y Lul.

Por Celeste Brito de los Santos y Maíra Vasconcelos.

Un día de mucha agua en la ciudad, tanta agua que no se veían las calles y las avenidas. Solo se veía agua, agua, agua...Y las montañas, y nada mas. El ruido y los colores azules tan fuertes anunciaban una inundación. Se fueron todos a sus casas, excepto el chico más curioso de la ciudad. El chico que tenía una cámara de fotos. A través de su lente el chico capto un mundo desconocido por todos en la ciudad: el mundo de los conejos Lol, Lel, y Lul.
Los tres conejos llegaron junto con el agua de la inundación para contar como eran sus vidas, y que es lo que les estaba pasando. Entonces, el chico con su cámara todo registró.
Los conejos Lol, Lel, y Lul usaban cajas para protegerse y no ahogarse con tan fuerte agua que les venia encima en forma de huracán. Y sabían los conejos lo que nadie de la ciudad sospechaba. La inundación era por la legada de los extraterrenos. Y cuando apareció el ovni en el cielo, Lol, Lel, y Lul ya estaban arriba de las cajas y también sobre toda el agua.
El ovni con los extraterrenos llega para tragarlos y llevarlos, pero los tres conejos muestran que van a luchar para seguir viviendo en la ciudad. Y empieza la pelea: conejos versus extraterrenos. El conejo Lol, por un momento se desespera, y saca una sierra eléctrica. Lel y Lul no saben que hacer, lo miran a Lol, que tiene la sierra en la mano, y le piden que la guarde. Deberían esperar. Pero los extraterrenos son rápidos y empiezan a atar cadenas en las cajas de los conejos para llevarlos al ovni. Lel encuentra un cuchillo y desata las cadenas y libera a los tres de los extraterrenos, que se desaparecen con su ovni.
El chico mas curioso de la ciudad registró con su cámara lo que nunca jamas ningún habitante hubiera sabido antes. Es que todas las veces que venia la inundación, por detrás de sus aguas estaban los extraterrenos. Y las inundaciones nunca llegaron a destruir la ciudad, porque Lol, Lel y Lul siempre estaban allí dispuestos a luchar contra los extraterrenos y sus ganas de dominar la ciudad. Hasta la próxima inundación.